El mundial de Brasil

Antes de ayer nos despedimos (nosotros, claro, los españoles) del Mundial de Brasil. Lo hicimos ganando a los australianos, jugando un buen partido y dejando claro -desde el minuto 0 después de la enorme decepción– que pese a que se ha acabado un ciclo y que iconos de nuestra Selección como Villa o más todavía Xavi dicen lamentablemente adiós, ojo, en absoluto hemos pasado del cielo al infierno.

Futbol Brasil

Lo habitual, y más con una generación única e irrepetible como la que hemos tenido, es que con el fin de un ciclo llegue también el final de una etapa. Estamos viendo cómo selecciones históricamente muy fuertes como Inglaterra, Francia -vamos a ver ahora qué tal- o Italia (llevaba tiempo diciendo que mucha gente la sobrevaloraba como a Brasil, y la cosa ha acabado con dimisión de entrenador y presidente…), por poner ejemplos cercanos, llevan años fracasando en los últimos Mundiales y/o Eurocopas. Se les acabó una gran generación de futbolistas, dejaron de ganar y no consiguen ni siquiera reencontrarse a sí mismas y empezar un nuevo proyecto. Nosotros no, nosotros, de verdad, somos unos afortunados, lo llevo diciendo desde que fuimos eliminados hace unos días; ayer entrenadores como Mourinho opinaban lo mismo.

Lo que hemos conseguido en los últimos seis años no sólo ha sido hacer historia, también se ha implantado un estilo y unas bases dentro y fuera del campo, amén de cambiar la mentalidad, ahora positiva y ganadora. Si a ésto lo acompaña el hecho de que la mayoría de los que llegaron a ser invencibles hasta hace muy poquito, aún tienen cuerda para rato, y que por detrás lo que viene si algo transmite es garantía total y absoluta, pues sí, somos afortunados y tenemos motivos para ser optimistas sin duda alguna.

Australia no es Holanda ni es Chile, ni tampoco es mala. Pero independientemente del nivel que tengan, antes de ayer se vio que España lejos de necesitar revolución alguna, necesita retoques e iniciar con naturalidad un nuevo ciclo. En otra situación hubiese sido un partido de nervios, bloqueos, incapacidad… Pero no, jugamos bien al fútbol, los titulares demostraron que pueden seguir manteniendo tal condición (los que siguen, obviamente) y los suplentes que antes de pasar de titulares a nuevos convocados, están ellos ahí con nivel para dar un paso adelante, a los que les toque, y para seguir siendo un equipazo de 23, no de 11. Y además tenemos un pedazo de seleccionador, idóneo para situaciones como la actual. De verdad, la gran noticia del día fue que desde el minuto 0 demostramos que estamos ahí. Se ha acabado nuestro reinado, pero a diferencia de otros cuando pasaron por esta situación, nosotros vamos a pasar de ser los mejores, a luchar desde ya por volver a serlo en la próxima competición, sin necesidad de grandes cambios ni de empezar proyectos nuevos. Enorme noticia.

Bueno, he hablado antes, de pasada, de Italia. Los azzurri han sido eliminados en la fase de grupos por 2º Mundial consecutivo. Muchos se han sorprendido porque muchos estaban encantados con su juego y la consideraban una de las máximas favoritas para ganar el campeonato. Yo no. He de decir que no me considero un experto en fútbol ni mucho menos, pero sí creo que hay gente que opina sin saber, o personas que no tienen criterio para analizar algo por sí mismas y se dejan guiar por lo que en general se lee y escucha.

Italia no vio el fin de una etapa que tocó fondo en el Mundial de 2010. Allí cayeron sin ganar un sólo partido. Después llegó Prandelli, un técnico que sí supo ver que el futuro pasaba por meter sangre nueva y que la situación requería jugadores distintos a lo que más había, de un perfil más técnico. El cambio pareció funcionar, pues en la Eurocopa de 2012 llegaron a la final y sólo España les venció. Sin embargo había cosas que transmitían inseguridad. Estos años se ha visto una Italia jugando muy bien al fútbol ante rivales grandes y no tan grandes, y todo lo contrario. Una Italia ofensiva con varios atacantes y presionando arriba, y otra con cinco defensas mucho más conservadora. En definitiva una Italia con dudas, completamente imprevisible y lejos de ser un equipo fiable.

Mundial

Para mí la clave ha sido que Prandelli no se ha atrevido a cambiar al 100% el estilo, o al menos, si realmente quería, no ha sabido concienciar a sus jugadores de ello, de dejar atrás el catenazzo. En todo momento ha sido un sí pero no, querer nadar y guardar la ropa. Y así es muy difícil, o mejor dicho imposible. Prueba de ello es que, atención, no ha sido una simple eliminación: Prandelli y el presidente de la Federación Italiana de Fútbol dimitieron al acabar el partido. Está claro que no funcionaba la cosa. Es básico, en el fútbol y en la vida en general, tener las cosas claras, saber lo que quieres y a partir de ahí actuar. El final de esta Italia se veía venir.

Y ahora otra vez a empezar de cero, tienen que elegir hasta presidente… Ves cómo está Italia, cómo está Inglaterra, cómo está Francia, al menos hasta ahora que parece que levantan el vuelo aunque esperemos, y te das más cuenta todavía de lo afortunados que somos nosotros por todo lo que comento al principio del post.

PD: Iba a hablar brevemente de tres jugadores: Piqué, Godín y Luis Suárez. Como el artículo va a salir bastante grande ya, lo dejo para el próximo.

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